Un cajero, una caja, un día
No se puede abrir una caja nueva si quedó otra sin cerrar de un día anterior. La del día tampoco se duplica.
Una caja que cierra con diferencia no es un error de conteo: es una pregunta sin responder.
El cajero abre su caja con el monto inicial y el desglose de billetes. Todo lo que entra y sale queda registrado con su concepto y su canal. Al cerrar, el sistema compara lo contado contra lo que debería haber, y no deja pasar una diferencia en silencio.
No se puede abrir una caja nueva si quedó otra sin cerrar de un día anterior. La del día tampoco se duplica.
El cuadre se desglosa por canal: lo que entró en efectivo y lo que entró por banco se comparan por separado.
Por defecto el sistema bloquea el cierre si hay diferencia. Si se permite cerrar, exige una observación escrita.
La caja tiene sus propios estados y cada transición queda registrada con quién la hizo.
El cajero registra el monto inicial y el desglose de billetes y monedas.
Lo contado coincide con el saldo teórico. Cierre limpio.
Queda marcada como descuadre, con su observación obligatoria.
Solo un administrador o el Gerente General puede anular un cierre.
Si una caja quedó abierta de un día anterior, pasadas 24 horas solo la puede regularizar un gerente de agencia o el administrador. Y si hay faltante, se registra el descuento de planilla al cajero.
La caja no se alimenta a mano: recibe lo que registran los demás módulos.
Si la respuesta depende de a quién le preguntes, hay algo que revisar. Te lo mostramos en una demo.
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